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El Instituto de Reproducción Asistida recomienda la congelación de ovocitos a mujeres en edad fértil que no descarten ser madres

  • José Antonio Domínguez, ginecólogo y director médico de IERA, aconseja que las mujeres que quieran ser madres “no acudan tan tarde a nuestra consulta”.
  • En Extremadura, un 5% de las mujeres solas quiere preservar sus óvulos. La congelación de ovocitos se práctica en IERA desde 2005, en un primer momento “sobre todo a mujeres oncológicas o con enfermedades como la endometriosis”.

 


Badajoz, 14 de junio de 2022 - La congelación de ovocitos es una de las soluciones al alcance de todas aquellas mujeres en edad fértil que no quieren ser madres de momento, pero que son conscientes de que se lo pueden plantear en un futuro. Así lo explica el ginecólogo y director médico del Instituto Extremeño de Reproducción Asistida (IERA), José Antonio Domínguez, que en el mes dedicado a la fertilidad lanza un mensaje a las mujeres que estén pensando en ser madres: “No acudan tan tarde a nuestra consulta”.


En este sentido, Domínguez explica que en Extremadura un 5% de las mujeres solas quieren preservar sus óvulos, “porcentaje que nos parece muy bajo teniendo en cuenta el número de mujeres que no descartan tener hijos y que están entre los 35 y 40 años, edad ideal para hacerlo”. Esta congelación de ovocitos se lleva practicando en la región desde 2005 en el IERA, y en un primer momento los casos se concentraron en pacientes oncológicas o con algún tipo de enfermedad como la endometriosis.


El Instituto Extremeño de Reproducción Asistida trabaja para atender a mujeres que deciden ser madres solas y a parejas que quieren ser padres utilizando las técnicas médicas y biológicas más avanzadas y los tratamientos más personalizados.


Cuando una mujer toma la decisión de ser madre sola, puede elegir realizarse un tratamiento con semen de donante o preservar sus ovocitos congelados para un futuro. En el caso de optar por la congelación de óvulos, según indica el director médico de IERA, “lo primero que debe hacer es solicitarnos una consulta, que es gratuita, para saber cómo está su reserva ovárica, cómo es de fértil.

 

En esa consulta se le hace una ecografía, se le piden hormonas. Después le haremos una serie de analíticas para confirmar que desde el punto de vista de la salud está normal. El proceso es rapidísimo, pues en 15 días estarán listas para proceder a la técnica de obtención de los ovocitos”.
 

Se trata de una intervención indolora, que se hace con sedación y con una medicación mínima. “Se extraen los óvulos y los que están maduros se congelan. El sistema de congelación es la vitrificación, que consiste en que los óvulos pasan de 37 grados centígrados a -196 grados, en menos de 20 milisegundos. Es un proceso ultrarrápido”, enfatiza el ginecólogo.


Con esta técnica, los óvulos congelados pueden utilizarse hasta los 50 años. De esta forma, destaca José Antonio Domínguez, “si una mujer congela óvulos con 30 años y se los implanta con 45, los posibles riesgos de alteraciones cromosómicas en el embarazo son los mismos que tenía con 30 cuando los congeló”.


Por otra parte, el director médico del Instituto Extremeño de Reproducción Asistida recuerda que a partir de los 42-43 años las posibilidades para ser madre con óvulos propios son muy bajas. “La tasa de hijos en casa con óvulo propio con 42 años es menos del 10%”, concreta.


Las parejas que deseen ser padres cuentan con las técnicas de la fecundación in vitro y la inseminación artificial, además de la donación de óvulos por parte de una mujer más joven y fértil.
 

En estos casos, lo primero que se hace es un estudio de la pareja. “Analizamos su caso particular, ya que hay que individualizar muchísimo con cada pareja, y es cuando le proponemos una serie de tratamientos que van a depender de la edad de la mujer. Una de las opciones es la fecundación in vitro. Y si la mujer está por encima de los 38 años, realizamos un diagnóstico genético preimplantación, es decir, antes de ponerle el embrión, se analiza para saber que estamos poniendo un embrión que no tiene una alteración cromosómica”, según explica el director médico de IERA.
 

En el caso de las inseminaciones artificiales, este tratamiento se practica sobre todo en parejas jóvenes, y la donación de óvulos, “la hacemos muchísimo en mujeres mayores”.
De todos los tratamientos, el que más se practica en el Instituto Extremeños de Reproducción Asistida es la fecundación in vitro, que representa un 65-70% de los casos, según apunta el ginecólogo José Antonio Domínguez.
 

IERA está presente también en Portugal, en concreto en Lisboa.